Maniquíes sin rostro en Afganistán

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Las tiendas de ropa en Kabul, capital de Afganistán, no podrán mostrar los rostros de los maniquíes femeninos. Se trata de la nueva medida impuesta por el Ministerio para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio, el organismo que se encarga de implementar códigos de conducta de acuerdo a la sharía, y que fue reabierto el pasado 2021 con la llegada de los talibanes al poder.

El Talibán fundamentó su orden en una interpretación estricta de la ley islámica que prohíbe las estatuas y las imágenes de forma humana, ya que podrían ser adoradas como ídolos, aunque también se combina con la campaña gubernamental para retirar a las mujeres de la vista pública.

Se quejaron de que no podrían mostrar adecuadamente sus vestidos y de que tendrían que dañar maniquíes valiosos. El Talibán tuvo que enmendar su orden y permitió que, en lugar de decapitar los maniquíes, los comerciantes les cubrieran las cabezas.

Entonces los vendedores tuvieron que hallar un equilibrio entre obedecer al Talibán y tratar de atraer clientes. Las distintas soluciones que se les ocurrieron están a la vista en la calle Lycee Maryam, una avenida comercial de clase media repleta de tiendas de vestidos en la parte norte de Kabul.

Los aparadores y salas de exhibición están llenos de maniquíes con vestidos de noche y atuendos sumamente coloridos y decorados, y a todos ellos se les ha cubierto la cabeza con diversas estrategias.

La vida de las mujeres en Afganistán está privada de todo tipo de derechos. Desde ir a trabajar o a la escuela, o practicar deportes, por no hablar del simple hecho de salir de casa, todo lo que hagan las mujeres afganas en su día a día requiere llevar la cara completamente tapada por un burka. Por no hablar de que, desde el regreso de los talibanes, el acceso a parques y gimnasios ha sido vetado a las mujeres.

La situación de las mujeres en Afganistán empeora día a día, como subraya una mujer entrevistada con motivo de la norma de tapar los rostros de los maniquíes: “Son como nosotras, están en una trampa y sin ningún tipo de libertad”.